Entrevistas


  • 'El Príncipe de los humildes'
    . El Gráfico. Julio del '95

  • 'Ya las hizo todas'
    . Diario Deportivo Olé. 28/6/96

  • 'La Película del Príncipe'
    . El Gráfico. Junio del '96

  • 'Enzo Eterno'
    . Diario Clarín. 11/8/97




  • 'El Príncipe de los humildes'

    Esta nota apareció en la revista El Gráfico mientras se jugaba la Copa América en Uruguay.
    Julio de 1995.

    A esta altura de mi vida, tomo todo con otra filosofía. Si la gente piensa que hice una buena carrera profesional, mejor. Me sentiría gratificado. Pero si no, no me hago drama. Yo sé que entregué todo lo que pude. No me reprocho nada...

  • Está bien, pero digamos que esta Copa América es distinta. Puede significar el reencuentro definitivo entre vos y la gente, luego de todos los líos de la era Cubilla...
  • Sí, puede ser. Teníamos que ganarnos a la gente. Lo que pasó antes, afuera de la cancha, ya es parte del pasado. Di la cara en un momento que debía hacerlo y no me arrepiento. A pesar de todo lo que pasó después, tenía que ser así. Esta Copa América nos tiene entonados. Sobre todo porque es la última oportunidad para una generación como la mía, que vivió momentos muy duros. Es algo así como un sueño porque, después, deberíamos adaptarnos más a la realidad. Somos un país chico, hundido en una crisis económica que impide que el mismísimo Centenario esté lleno en los cuartos de final. Nos cuesta organizarnos, nuestra Selección tendría que jugar uno o dos partidos por mes pero no se puede. Después de 1950 hemos ganado poco. Y eso que ya vamos a pisar el año 2000. Navegamos en la inestabilidad. Que todavía surjan jugadores como Fonseca, Sosa, Poyet, Herrera o Dorta ya es un milagro.

  • No hay que aprovechar ese milagro para transformarlo en resultados y emprender un crecimiento?
  • Eso sería lo ideal. Pero es muy difícil... Cuando yo aparecí en primera, ya surjían jugadores y se iban. Ahora aumentó más ese promedio. El condicionamiento económico es muy fuerte, no se puede contra eso.

  • Bueno, tu generación tuvo la chance histórica de levantar nuevamente al fútbol uruguayo. Después vinieron los problemas...
  • Yo creo que hicimos cosas buenas. Por supuesto que también cometimos errores. Somo humanos. Pero, después de todo, los únicos que hicieron más que nosotros fueron los seleccionados de las décadas del '30 y '50. Vivimos en un país exitista, acostumbrado a los triunfos de otras épocas.

  • Este cariño también es una presión?
  • No, es hermoso. Ya lo habíamos palpado cuando viajamos de Los Aromos al Centenario. Hay que acostumbrarse para que no nos juegue en contra.

  • Qué representa Héctor Nuñez, Enzo? Todos los jugadores están entusiasmados con él.
  • Es la persona que se alejó de la polémica, el que confió en nosotros cuando muchos dudaban. Además, un gran tipo, con mucho humor, sabe lo que quiere y se preocupa por todo. Ojalá que con él lleguen los éxitos. Aunque, claro, los uqe definimos las cosas somos siempre los jugadores. El técnico puede influir en la mentalidad o en la organización de un equipo, pero no sale a jugar.

  • Hasta ahora sufrieron muchos desniveles. Si bien llegaron a las semifinales, les costó muchísimo, sobre todo si se piensa que son locales. Con Venezuela, a pesar del 4-1, no convencieron. Lo mismo pasó con Méjico. Y ni hablar de Bolivia: terminaron pidiendo la hora a los gritos.
  • Es que no hubo mucho tiempo para trabajar tácticamente, nos vamos armando sobre la marcha. Encima, contra los bolivianos se nos lesionó Fonseca y ahora no sabemos si estará en lo que falta de la Copa... Pero ojo, que demostramos no ser menos que Brasil o Argentina, por ejemplo. Estuvo todo muy parejo. Lástima que ustedes se tuvieron que cruzar con los brasileños en cuartos. Si no ésa era una semifinal clavada.

  • Nombrá tres cualidades de Uruguay.
  • La gran solidaridad del grupo, la garra que pone en los momentos difíciles y el poder ofensivo que le da Fonseca. Es algo, no?

  • El asunto es si les alcanza. Si no ganan la Copa será un fracaso?
  • No creo. Hay que ver cómo se dan las circunstancias. Fracsaríamos si no dejáramos todo por llegar lo más lejos posible.

  • Qué jugadores te gustaron?
  • Yo destaco a Diego Dorta. Tiene un equilibrio bárbaro: ordena, manda, grita, tiene mucha personalidad.

  • Eeehh... No te conformó ninguno de Brasil o de Argentina?
  • El poder de ellos no se discute. No me sorprendieron. Ya sabíamos que Batistuta y Balbo son dos fenómenos, que Julinho y Roberto Carlos matan, que Fonseca siempre la mete... Somos todos conocidos, siempre los mismos, je.

  • Ya asumió Ramón Díaz en River, lo conocés?
  • No, nunca jugué con él. Pero le doy mi apoyo incondicional, como lo hice siempre con todos los técnicos que tuve, inclusive Cubillas. Tengo referencias por la gente del club que el Pelado es un muchacho responsable y trabajador.

  • Y con un objetivo excluyente como la libertadores...
  • Así es, necesitamos ganarla. Para mí sería importantísimo. Cuando la iba a jugar con River, me fui a Europa. Después la ganaron con el Bambino, y, si bien yo la sentí como mía, no la jugué.

  • Enzo, después de la Copa América te retirás de la selección?
  • Casi seguro. Yo vivo de la realidad. Voy a cumplir 34 años y tengo los pies sobre la tierra. Si dijera que llego al Mundial de Francia mentiría. Me suena a utopía. Le quiero pagar a mi familia el tiempo que no le pude dar. Por ahora, no me cuesta levantarme para ir a entrenar. Pero no sé qué sentiré mañana. No quisiera que otra persona me dijera: "Flaco, no pensaste en largar?" Sería muy duro.

  • Cuando a la noche apoyás la cabeza en la almohada, acá en Los Aromos, con qué soñas?
  • Con levantar la Copa América en medio de mi gente. Con el Centenario lleno gritando "Uruguay". Sería un adiós hermoso para mi ciclo en la Selección, después de 13 años de haber jugado en ella. Sería hermoso...

  • Vuelta arriba.

  • 'Ya las hizo todas'

    Esta mini-entrevista apareció en el Diario Deportivo Olé luego que River ganara la Copa Libertadores de América.
    28 de Junio de 1996.

  • Qué te queda por ganar?
  • Siempre se encuentra algo pero... lo de ahora es para estar más que contento. Cuando estiré los brazos hacia el cielo me relajé mucho. Sabía que había cumplido con lo que me había propuesto.

  • Y ahora se viene la Juventus,o ya estás hecho?
  • Esperá un poquito que faltan cinco meses todavía. Vamos a disfrutar un poco que recién hace dos días que salimos campeones. Ese partido por la Intercontinental será bárbaro, pero no me va a cambiar en nada. A esta altura de mi carrera no puedo pedir nada más.

  • Crespo dijo estar feliz por un abrazo que le diste...
  • Fue después del partido. El nos dió la posibilidad de ganar la Copa. Aparte de ser un excelente jugador, es un gran tipo.

  • En qué momento pensaste que estaban para salir campeones?
  • El día que perdimos 2 a 1 en Perú. Le dije a Gaby (Cedrés) que nos tendríamos que haber comido tres o cuatro goles. Después lo pudimos remontar acá y nos dimos cuenta que teníamos la suerte del campeón. Sin suerte... no hay nada.

  • Todas las críticas que recibió Ramón Díaz quedaron atrás?
  • Para ustedes (los periodistas) él era de una manera, pero a nosotros, se nos brindó desde el primer día. Al grupo le hacía falta tiempo y nosotros lo sabíamos. Ramón es una gran persona y por eso siempre estuvo con todos los que integramos este plantel. Hoy está a la vista el resultado: con él ganamos la Copa Libertadores. El entrenador es fundamental.

  • Vuelta arriba.

  • 'La Película del Príncipe'

    Esta entrevista apareció en la Edición Especial de El Gráfico 'River Campeón de América'.
    Junio de 1996.

  • Recordás qué hacías en las primeras horas del 30 de octubre de 1986?
  • Sí, estaba en París. Me despertaron a la madrugada desde Buenos Aires para que escuchara en vivo los últimos 10 ó 15 minutos del partido contra el América en el Monumental. Creo que fue la transmisión de Victor Hugo. Seguí los últimos minutos de la final en vivo, por teléfono, y después tuve contactos con los muchachos. Cuando habían viajado a Colombia también hablé, como lo hice en casi todos los partidos con Alzamendi, Gutiérrez, Ruggeri, Pumpido... Viví bastante de cerca esa Copa, no se pude decir como si hubiese estado, pero por la amistad que me unía a los muchachos de ese equipo y por las ganas que yo tenía que ellos la ganaran, la viví intensamente. La Copa del '86 fue una alegría enorme para todos aquellos que queremos la camiseta de River.

  • Sentías bronca por no estar allí o alegría por la conquista?
  • Bronca no, yo me moría de ganas de estar allí, era el deseo de compartir un logro tan importante. Por supuesto que me puso muy contento que la hubiera conquistado un equipo que unos meses antes yo integraba, me puso feliz por los lindísimos momentos compartidos, también por el Bambino y por toda la gente. Yo le comentaba a mis amigos: "Qué macana que no puedo estar allí!". Sinceramente...

  • Incluso en una nota que te hizo El Gráfico por esos días dijiste que no estar allí te rompía el corazón...
  • Sí, porque me imaginaba a todos festejando, dando la vuelta en el Monumental en un estadio donde, después del Mundial '78, nunca se había juntado tanta gente. El grupo era bárbaro, la gente de River... Todas esas cosas me rompieron el corazón en el buen sentido. En el fondo somos todos sentimentales. Por qué me fui? Era la posibilidad de entrar a Europa, de asegurarme económicamente, es lo que yo le aconsejo ahora a Crespo o a otro jugador que me pida una opinión. En el fútbol, a cierta edad, hay que aprovechar el presente porque uno después no sabe qué puede pasar, y todos los que dicen que hoy ayudan, mañana no lo hacen. Para mí fue una decisión difícil y personal: me tenía mucha fe para que Francia fuera el trampolín que me lanzara a Italia, aunque al final estuve cuatro años para ir allá. Pero en ese momento estaba seguro y convencido de lo que hacía.

  • En ningún momento pensaste que te habías equivocado?
  • No, yo sabía que River podía ganar la copa, pero tuve que elegir. También estaba seguro de que, si ese River no se desmantelaba como se desmanteló, hubiese hecho historia por cuatro o cinco años.

  • Aquel equipo del '86 era mejor que este?
  • Era diferente, lo formaban jugadores mucho más experimentados. Tenía una pareja de backs muy madura, como Gutiérrez y Ruggeri; después estaban Gallego, Alonso y Alzamendi que sumaban 200.000 partidos internacionales. También jugaban juntos hacía mucho tiempo, y lo hacían con el mismo técnico, a diferencia de ahora. Aquel equipo fue de menos a más, en cambio el de hoy mostró más altibajos.

  • Tu historia con la Copa es bastante particular. Empezaste a jugarla con Wanderers en 1983 y no pudiste terminarla porque te vendieron; con River ya sabemos... En algún momento pensaste que la Copa no era para vos?
  • Sí, en algún momento lo pensé. El año pasado me lesioné justo en la última acción del partido contra Brasil, por la copa América. Cuando regresé, eliminamos a Vélez y ya había arreglado con los médicos que si superábamos a Nacional de Medellín, volvía para jugar la final. Pero perdimos por penales, por esas cosas del fútbol, porque esa noche River se comió un montón de goles. Pero en el inconciente yo pensaba en esta Copa, porque ya habíamos clasificado.

  • Aquel partido del año pasado, cuando los eliminó Higuita, para vos debió haber sido terrible...
  • Sí, fue mortal, lo vi desde la platea sabiendo que podía jugar la final. River debió haber ganado ese partido por tres goles, en condiciones de suerte normales. Pero nadie puede reprocharse nada si se juega como se jugó aquella vez... Todos deben salir al otro día con la cabeza bien alta. El fútbol tiene estas cosas: hoy, casi al final de mi carrera, tuve la chance de ganar una Copa que yo siempre lamenté por no poderla jugar. Y Almeyda, por ejemplo, que hace un año le tocó errar un penal decisivo, en esta copa nos llevó a la final. El fútbol suele quitarnos muchas cosas, pero en algún momento las devuelve.

  • Enzo, después de tantos años de gloria, recordás los primeros momentos de tu llegada a River? Nadie creía en vos...
  • Uhhhhh... cómo no me voy a acordar! Fue una etapa bastante dura. La gente piensa que para mí todas fueron flores, pero me pasó lo que le suele pasar a cualquier jugador de fútbol cuando a su equipo le va mal: los hinchas no estaban contentos, las críticas arreciaban por todos lados. Me acuerdo de una tapa de El Gráfico en la que yo aparecía con las camisetas de River y de la Selección uruguaya. Y se preguntaba: "Cuál es el verdaero Francescoli, ídolo en Uruguay o fracaso en Argentina?" Guillermo Nimo, con quien me une una buena relación hoy, había dicho que River no me tenía que pagar a mí sino que yo le tenía que pagar a River para jugar...

  • En esos días, a fines del '83, River quiso venderte al América de Cali, y todavía no habías cumplido ni un año en el club...
  • Es cierto, en el club no me querían y todo el mundo me daba por despachado. Pero yo me quise quedar, más que nada por un orgullo propio. Mis amigos más cercanos, hasta incondicionales, como Paco Casal, me recomendaban irme. Pero yo no me podía ir vencido de un club tan importante: entonces decidí probar otra vez. Y lo hice en un momento difícil, con Cubilla que no me quería y me ponía de ocho... La cuestión es que remé contra la corriente y por suerte no me desanimé. Hoy siento que en River tengo una condición de ídolo que nunca hubiera imaginado podía ser así...

  • Ese primer año, en un partido contra Nueva Chicago, Mario Lucca te sacó de la cancha con una patada, y los mismos hinchas de River lo aplaudían...
  • Puede ser, sí, puede ser. Fue un año muy duro: la gente de River no iba tanto a la cancha, después se dió la huelga de dos meses y, cuando volvimos, los hinchas nos querían matar. El Monumental vacío es mortal porque retumba mucho. Me acuerdo de esos gritos: "Uruguayo carne de paloma, andate, no vengas más!"; "Flaco muerto de hambre, estás robando la plata!". En el Monumental sonaba feo, para mí era todo nuevo, tuvimos que entrenarnos en Palermo, pero bueno... pude superarlo. En Francia y en Italia también pasé de las malas. Cuando llegué al Cagliari, sufrí una fractura de peroné por estrés, no me podía mover. Venía de cuatro años sin vacaciones (de 1986 a 1990) y esto, pese a que se hace al aire libre y es una pasión, cansa, cansa al balero. No me podía mover, fue un momento difícil. En un momento llegué a dudar de mí porque la pelota me pasaba por abajo del pie, o si intentaba driblear para un lado, el defensa iba para el mismo lado, adivinaba mi intención...

  • Estar bien de la cabeza es fundamental, no?
  • Sí, el bocho es muy fuerte. Con toda la experiencia que tengo estoy seguro, pero seguro al 100%, que el fútbol es un gran porcentaje físico, otro técnico, y una gran porción, la mayor, es anímica, del bocho.

  • Al irte de River dijiste: "No me gustaría volver a los 33 años cuando no pueda ni correr". Pero estás por cumplir 35 y tu nivel es altísimo...
  • Cuandollegó el momento del regreso, mucha gente importante que no me interesa nombrar, no quería que volviera a River. Yo era conciente de que no estaba en una condición desastrosa, sabía que no me equivocaba y que no iba a defraudar. Bah!, esperaba eso. Para mí no era fácil porque no tenía que tirar por la ventana todo aquello que había logrado. Lógico que no esperaba llegar, salir campeón y goleador, y ganar la Copa... Yo pensaba que a esta altura iba a tener sólo algunos chispazos y resulta que me encontré jugando cada tres días y sin problemas. Sabía que iba a responder futbolísticamente, pero poder jugar todavía a este nivel es un regalo de Dios.

  • Estás jugando mejor que hace diez años?
  • Estoy jugando diferente. Hace diez años agarraba la pelota y desequilibraba solo: pasaba entre tres hombres, tenía un pique de cinco o diez metros mortal, hacía piruetas espectaculares como la chilena. Hoy es diferente, me siento más maduro, le pego mejor a la pelota, entro sólo en los momentos importantes del partido. Administro mejor mis fuerzas y hasta por ahí las del equipo... Antes, en cambio, me administraban a mí: Gallego me dirijía, el Beto me daba consejos en la cancha, Ruggeri y el Tano me bancaban a muerte, son momentos diferentes...

  • Y respecto al nivel que mostraste en Europa, cómo estás hoy?
  • Si el nivel que tuve en el último año en Cagliari y en Marsella, o el segundo año en París -fui declarado el mejor jugador de Francia-, lo hubiera mostrado con la camiseta de la Juventus o del Milan, me habría pasado lo mismo que hoy en River. Lo que pasa que la trascendencia de un jugador se magnifica según la camiseta que uno use. Yo no me arrepiento de nada y creo -humildemente lo digo- que si hubiera jugado en un grande de Italia, las cosas hubieran sido mucho más importantes para mí. Pero yo jamás pensé que el presidente de un club se iba a encaprichar porque le gustaba cómo jugaba y no me iba a dejar ir a ningún lado por cuatro años.

  • En tu casa se habla de fútbol?
  • Obvio, se habla, pero poco. Eso sí, a mis hijos nunca les saco el tema. Si ellos quieren hablar o jugar conmigo, no hay problemas. Pero si ellos no me lo piden, yo no les digo nada, porque ya tienen bastante con eso de que su padre es un tipo importante en el fútbol de la Argentina.

  • Es cierto que tus hijos te dicen Príncipe?
  • Si, a veces me joroban y me dicen Príncipe, especialmente cuando juego al fútbol con ellos.

  • Enzo, cuando Alonso estaba cerca del retiro, vos dijiste: "El Beto debería ser el manager, seguir ligado al club". Vos no estás para eso en un par de años?
  • Ojalá pudiera hacerlo cuando deje de jugar. Creo que es un problema de nuestro fútbol -y cuando digo nuestro me refiero al argentino y al uruguayo- olvidar a los jugadores trascendentes que están identificados con un club. Futbolistas como Bochini, Alonso o Fillol deberían trabajar en los clubes a los que les dieron tanto...

  • Hace diez años elogiabas cómo hacía Alonso para sobrellevar el peso de ser ídolo. Parece que aprendiste bastante bien...
  • Puede ser. Lo envidiaba en ese momento y ahora, en cierto modo, soy yo quien llevo ese gran peso. Creo que aprendí mucho de él. El jugador debe ser inteligente para recoger las cosas que ve y que tiene la suerte de vivir. Yo tuve la suerte de vivir años importantes con Alonso, que era el ídolo indiscutible, y aprendí muchas cosas. Yo hablaba mucho con él sobre ese tema del ídolo.

  • Enzo, quiénes son tus amigos en este plantel?
  • Mantengo una gran relación con todos los muchachos del plantel, pero especialmente con Cedrés, mi mejor amigo. Desde que volví al club, comparto con él todas las noches de cautiverio en la concentración. Me hice muy amigo, es un tipo bárbaro.

  • Aunque no jugó mucho al final, fue importante en esta conquista, no?
  • Sí. Yo estoy seguro de que mucha gente del club no le ha dado el valor que realmente tiene. Y no es algo de hoy. No nos olvidemos de que el año que salimos campeones invictos, Gaby jugó de ocho y fue uno de los tipos más importantes del plantel. Pero como Gallego lo sacó los dos últimos partidos, quedó un poco en el olvido. Aparte, este tipo de partidos por la Copa Libertadores no se gana solamente jugando lindo al fútbol, hay que ser hombre. Y él transmite, es fundamental para unir al grupo. Sin verso, se formó un grupo bárbaro. Muchas veces nos juntamos en la habitación nuestra con los muchachos que más nos damos, como el Gaby Amato, Crespo, Astrada, Almeyda, Burgos y terminamos los veinte charlando en la habitación.

  • Ya arreglaste la renovación de tu contrato con River?
  • De palabra, sí, no creo que exista ningún problema. Es un tema que, a esta altura de mi vida, no me preocupa y menos con estos dirigentes, que tienen palabra.

  • Jugarías hasta fines de 1997...
  • Sí, yo quiero terminar en River para vivir los últimos momentos de mi carrera de la forma más feliz posible. Y la forma más feliz es acá, en River, donde tengo una aceptación que no la encuentro en ningún lado.

  • Pero vos siempre dijiste también que te gustaría ponerte alguna vez la camiseta de Peñarol...
  • Lo de Peñarol es como el sueño de un niño, una manera de agradecerle a mucha gente que, sin que yo me pusiera nunca la camiseta de Peñarol, me quiere como si yo hubiese jugado para ellos. Me gustaría vestirla en algún partido importante, en alguna Liguilla si fuera posible o en un partido homenaje. Pero más allá de ese deseo, voy a terminar mi carrera en River.

  • Pero ahora que ganaste la Copa, qué motivación te queda?
  • Motivaciones?! Obvio, la Intercontinental y la Supercopa.

  • Vuelta arriba.

  • 'Enzo Eterno'

    Esta entrevista apareció en el Suplemento Deportivo del Diario Clarín luego que River ganara el campeonato Clausura.
    11 de Agosto de 1997.

  • La última vez que te aplaudirán los hinchas de River será contra Independiente?
  • No, no. Qué quieren, que largue ahora? Ya te dije que no decidí nada. Estaré con Independiente. Y también estaré después de que vuelva de jugar contra Chile, por las eliminatorias.

  • Entonces, podrá verte la gente de River dando otra vuelta olímpica?
  • Sí, por qué no? Ojalá.

  • Ya definiste cuándo te vas a retirar?
  • Ya te dije que no lo decidí. Veremos. Cuando lo sepa, reuniré al periodismo y les comentaré cuándo y por qué me voy. Ahora empieza la Supercopa, que es un título importante para el club porque nunca lo ha ganado. Pero no sé... Siento que cada vez me cuesta más. Estoy en mis últimos momentos como futbolista, pero no sé cuándo voy a dejar. Por ahí me levanto medio loco un martes o un miércoles cualquiera y largo todo.

  • Alguien de tu entorno puede llegar a convencerte para que sigas en el '98?
  • No. Para que sea todo bien claro, hasta mi señora me ha dicho que ella no iba a influir en esta decisión, como tampoco antes lo hizo. Es una decisión muy mía. Así debe ser. Todos tenemos que ser realistas en la vida. Y como dijo Platini, el fútbol es para los jóvenes. Eso me quedó grabado. Y a mí, repito, se me están acabando las pilas.

  • No sería un buen estímulo para continuar el año próximo que lograras la clasificación para el Mundial con Uruguay?
  • La decisión del retiro está más allá de una vuelta olímpica o de un resultado. Aunque clasificar para el Mundial con Uruguay sería un incentivo de vida.

  • Vos decís que el retiro está más allá de una vuelta olímpica. Pero la mayoría de los jugadores sueñan con abandonar el fútbol siendo campeones.
  • Si yo pensara eso, sería injusto con mis 18 años de carrera y con todos los sacrificios que hizo mi familia. Ningún jugador con una trayectoria como la mía puede estar detrás de un resultado, porque si así fuera, no tendría valor todo lo vivido antes.

  • Enzo, Seguirías en el '98 si te dan algunos privilegios que sean razonables y te permitan estar más con tu familia?
  • Ramón me ha dicho de no concentrar en algunos momentos. Pero antes de hacer eso prefiero dejar.

  • Vuelta arriba.

  • ISFA