Soluciones para el Fútbol Peruano
El Balón se Desinfla

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Este artículo apareció en el periódico "El Tiempo" de Bogotá unos meses después que Colombia lograra la clasificación a Francia 98. Si uno cambia un par de palabras y localidades aquí y allá, podría describir la situación del Fútbol Peruano.
Secciones:

1.- Los Equipos No Tienen Plata.
2.-
Falló el Sistema
3.-
Buena imagen en el exterior
4.-
No hay estrellas
5.-
Los dirigentes, culpables
6.-
Estatísticas y Datos

1. Los equipos no tienen plata

Jorge Correa Pastrana, el presidente de la Dimayor, la entidad que está compuesta por los clubles profesionales, no lo niega. Acepta, entre dichos, que el campeonato colombiano pasa por una situación difícil, generada por la falta de público en los estadios. Y también acepta que esa falta de hinchas en las tribunas es provocada, en buena medida, por decisiones que resultaron inconvenientes para las finanzas de los clubes.

Correa no sabe si llamar con la palabra recesión la actual situación del fútbol colombiano. No le molesta, pero utiliza también el término depresión.

No niega que la plata está faltando y, como es su costumbre, puso la cara, no negó los errores y planteó soluciones.

¿Cuáles son los factores que han llevado a esta depresión?

Primero, el sistema del campeonato. El cambio de campeonato para que terminara en junio fue un experimento que no nos dio resultado. Pensamos que si en el cono sur del continente funcionaba, ¿por qué no funcionaría aquí?

Pero nos dimos cuenta de que allá se juega de esta manera por el rigor de las estaciones. Jugar en invierno y en verano no es bueno para ellos.

En Colombia somos felices inventando inventos que no estudiamos a fondo. La intención de vender jugadores, hacer giras de equipos, recibir equipos extranjeros para partidos fue buena, pero no resultó lo que queríamos.

¿El cambio de calendario por qué hizo bajar las taquillas?

El campeonato se resintió porque, según las encuestas y los estudios sobre hábitos de la gente, la afición estaba acostumbrada a que se terminara en diciembre. Diciembre es el mes del jolgorio y de la alegría en el país. La gente tiene más platica, está más contenta, tiene ambiente de fiesta y la final del campeonato en junio quedaba como un parche donde no era el dolor.

El fútbol entendió su error y corrigió. Por eso tuvimos que hacerle un nuevo ajuste al campeonato y lo llevamos a año y medio. Ya estábamos terminando un campeonato y tuvimos que alargarle un pedazo y las recaudaciones mientras tanto se resienten.

¿Ese es el único motivo?

Creo que como segundo motivo está el sistema de eliminatoria para Francia-98. Fue una eliminatoria de año y siete meses cuando antes todo el mundo se enfundaba la camiseta de Colombia en dos meses y se olvidaba de todo. Se acababa la eliminatoria y luego toda la atención regresaba al campeonato.

Eso no es un fenómeno exclusivo de Colombia. La competencia de fútbol por televisión y el interés por la eliminatoria afectó. Eso fue un gran distractor del campeonato. Yo le pregunto quién va a los estadios en Uruguay, Bolivia, Paraguay...

¿La situación económica del país también está afectando?

Sin duda ese es otro factor. En la canasta familiar hay ítems que son la lúdica, la diversión, el entretenimiento y con la situación del país la gente cuando tiene que recortar gastos empieza por los accesorios. El fútbol se vio afectado por eso, como los restaurantes, los cines... Hasta las limosnas en la iglesia han disminuido. La gente prefiere tener el subsidio de la televisión porque ve fútbol gratis y se entretiene.

¿La transmisión por TV del partido de la fecha también afectó?

El contrato de transmisión significa una buena plata, una plata importante, pero también es un factor que afecta lo que estamos viviendo. En Colombia no hay una cultura futbolística que le permita a la gente ir al estadio a pesar de tener fútbol por televisión. En Argentina me pusieron este ejemplo: usted que prefiere: ¿ver la foto de la novia o salir con ella y cogerle la mano?

Eso es lo mismo que pasa con el fútbol. Aquí no hay verdaderos clubes de fútbol. Aquí lo que hay es equipos de fútbol que no son hechos por los fanáticos.

Todo eso que estoy diciendo se ha conjurado para que se viva la situación actual.

¿No será que la falta de los mecenas de grandes chequeras y cuentas bancarias tiene al fútbol en la situación de hoy?

Había una serie de mecenas y aportantes que contribuían con la economía de los clubes, que hoy se han desestimulado y los clubes ya no cuentan con ese favorecimiento que les permitía la contratación de jugadores extranjeros, solventar las nóminas, y repercutía en la economía de los clubes en forma notoria.

Hoy eso no existe y la falta de ese ingreso adicional mermó la economía de los clubes. Hoy los clubes tienen que sostenerse únicamente con las taquillas, el mercadeo, patrocinio de camisetas y lo que la Dimayor pueda obtener por derechos TV y radio (que se están estudiando) y comercialización del torneo.

¿La situación de hoy es tan crítica como parece?

Pienso que la situación tiende a descender y bajar a su estado normal para, en un futuro, retomar una política ajustada a la realidad y a la capacidad de los clubes, para no desfasarse.

Hay que tener en cuenta que el distanciamiento monetario de nuestro país hace difícil que vengan grandes estrellas al fútbol colombiano.

¿Cómo califica la actual situación?

Es simple: nos habíamos acostumbrado a vivir en un lujo superfluo. En una escala del uno al diez, creo que estamos en un cinco, con tendencia al cuatro.

¿Cuáles son la salidas?

Hay varias fórmulas. Lo primero es fortalecer el mercadeo y la explotación de la TV. Lo que pasa es que en Colombia aún somos subdesarrollados en materia de televisión, por la infraestructura estatal. Esperamos que con los nuevos canales y la privatización podamos utilizar mejor esta fuente, así como el TV Cable. En Buenos Aires hay cinco millones de afiliados a TV Cable que pagan entre 10 y 12 dólares por ver un juego, y Colombia no tiene 200.000 abonados en todo el país.

¿Y a nivel de clubes?

Hay que fortalecer las estructuras de los equipos. La salida es democratizarse, buscar muchos socios con poca plata y no pocos socios con mucha plata, Esos son lo que se van y dejan luego a los equipos en bancarrota.

Si hay muchas personas que aporten se tiene una plata fija y los clubes pueden organizar su economía, montar unas sedes así sean modestas en un principio para que sus hinchas puedan ver a los jugadores de su cantera, que puedan ir a comerse un pedazo de carne, llevar a sus hijos para que le vayan cogiendo cariño a la divisa...

No tenemos que inventar nada, solo tenemos que copiar lo que pasa en Argentina o Europa. No podemos seguir esperando falsas o ficticias economías que son momentáneamente pujantes.

Esos clubes deben tener verdaderas escuelas de formación de jugadores y nosotros armar unos campeonatos de reservas para estimular al club, a los socios y a los hinchas.

Y el otro año trae mundial...

Tenemos que organizar un campeonato simple, muy sencillo, fácil de entender, porque la gente se pierde. Además, tenemos que facilitarle el trabajo a la Selección Colombia.

¿Y el Estado qué papel juega?

Tendrá que jugar uno muy importante. Vamos a tener que decirle al Estado que entre a participar porque nosotros, los particulares, estamos organizando entretenimiento, que es deber del Estado.

Nosotros necesitamos ayuda en rebaja de impuestos y comercialización sin interferencia, que nos colaboren con los estadios y que nos permitan crear una lotería deportiva.

La explotación de concursos futboleros es clave. Esa creación de la lotería sería una gran ayuda porque el Estado no tendría que dar un solo peso y nosotros podríamos generar unos recursos importantes que necesitamos.

 

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